martes, 28 de abril de 2015

Cristiano Ronaldo Vs. Stephen Hawking


Sólo al llegar la noche me siento cómodo… cuando estoy solo en mi cuarto y puedo dejar de fingir, de hacerme pasar por Clark Kent cuando, en realidad, soy mas bien Kal-El. 


Recuerdo cuando decidí ponerme este disfraz, aquellos días lejanos en los que empecé a descubrir la falsa envoltura que cubre este mundo, la misma que uso ahora para protegerme.


En aquel entonces mi ansia de conocimiento me forzaba a hacer preguntas a los adultos, las cuales nunca eran respondidas. Sólo encontraba rostros llenos de estupor, como cuando ves un espectáculo de magia y te sientes igualmente fascinado como asustado al no descubrir el truco. Lo único que obtenía era un “hay que ver que cosas tienes”, lo cual para mi sonaba a “no tengo ni idea de lo que hablas”.


Si ya es difícil ser un niño, mas aún lo es ser un niño superdotado. Tanto que, como el propio Superman, escondo mis capacidades a los demás para evitar ser señalado y repudiado. La inocencia de la infancia puede llegar a ser proporcional a su crueldad.


Y es sencillo camuflarme entre ellos, basta con imitarles y seguirles el rollo. La vaina que me recubre es el reflejo de los demás. Lo verdaderamente complejo es contener mis opiniones, no dar rienda suelta a mis fantasías. La semilla que oculto quiere germinar, y se que es algo inevitable que ocurra en el futuro.


Pero es cuando se hace de noche cuando mas libre me siento. Me quedo un rato largo mirando las estrellas, divagando sobre el Cosmos, imaginando agujeros negros que absorben la materia colindante. Como si este planeta fuera una casa de acogida y mi verdadero hogar estuviera a varios años luz de aquí.


En mi escuela todos mis compañeros sueñan con ser Cristiano Ronaldo. Creen que ser guapo, rico y famoso son las cualidades de un héroe al que adorar. No es extraño que se dejen embelesar, la mayoría de la sociedad piensa como ellos. Y yo, para que no descubran la verdad, les miento y me sumo a la opinión del grupo.


Pero ninguno de ellos sabe que mi ídolo es Stephen Hawking, principalmente porque, para ellos, es un simple paralítico que sale de vez en cuando en Big Bang Theory. ¿Quien iba a querer ser como él? Supongo que sólo yo.


Este hombre lleva vivo 50 años de más, para mi es el superviviente definitivo. Y es que la herramienta mas útil para la supervivencia es el cerebro, gracias a su habilidad para el razonamiento y la creatividad. No necesita moverse para ser inmenso, es precisamente su interior quien le hace majestuoso.


¿Que ha aportado realmente Cristiano a la Humanidad? Dentro de cinco años no será mas que otro “jubilado” más, y el impacto sobre nuestras vidas, desde un punto de vista evolutivo, habrá sido irrelevante.


El problema es que todos se distraen sobre lo realmente importante, el conocimiento. Cierto es que necesitamos entretenimiento, que los “bufones” son indispensables también, pero es de locos auparlos a la categoría de dioses. 


Hemos llegado donde estamos ahora gracias a gente como Hawking, Darwin, Einstein, Tesla, Pasteur… personas que siguen vivas en el presente mas allá incluso de su muerte, y en el caso de Hawking incluso mas allá de la movilidad física. Pero ningún gol, por muy bello y complicado que fuera, ha logrado hackear ninguno de nuestros problemas como especie.




Aunque quien sabe, igual estoy equivocado. Según la ley de la oferta y la demanda de este mundo, parecen más necesarios los futbolistas que los astrofísicos, y en definitiva… esta es la opinión de un niño.




Relato presentado al Concurso #creaunahistoria a partir de esta fotografía.


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