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viernes, 6 de julio de 2012

Apocalipsis Real Ya!


Apocalipsis... bella palabra, ambigua como su hermanastro Fin. La clase de conceptos que hace temblar los cimientos (psíquicos, morales, dogmáticos) de cualquiera, pero Apocalipsis no implica el Fin, sino sufrimiento, supervivencia.

Porque tal vez andas distraído y no te planteas que el Apocalipsis llegó hace tiempo, que las cadenas que antes llevaban los esclavos ahora son tan etéreas como un sueño, y muy evidentes con una adecuada perspectiva.

Porque la libertad es un estado mental y la esclavitud también, toda puerta tiene una cerradura, luego encuentra todas las llaves que puedas. Porque puede que veas una luminosidad artificial en su mensaje, o un recelo constante al contraste en su dogmas escalados a grises.

Mentes grises y cuerpos coloreados, como mariposas. Odiosas mariposas, no temen exponerse porque no saben que pueden oponerse a vivir bajo sus reglas. Porque los mismos que las crearon no las siguen, las diseñaron para que otros las cumplieran.

La mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo, ¿No?. Pues hagámosla temblar, hagamos que se nos escuche y ni siquiera se nos haya visto. Fantasmas urbanos, pequeñas mentes fabricando un mundo mejor en su interior y plasmándolo en el exterior, siempre muriendo por trece gramos de luz, de apariencia gris y fácilmente camuflable.

Eres una polilla, o al menos puedes serlo. Escudriña microscópicamente cada parcela dentro de tu cabeza, araña las paredes de tu corazón hasta que se quiten las postillas, y entonces decide.

¿Mariposa o polilla? ¿Alma gris y coraza vistosa o alma vistosa y coraza gris? Pronto empezará el principio del final, hay que estar preparados, entra en las sombras y espera las luces, entonces atacaremos todos juntos.

Véngate, ríete en su cara, sal victorioso. No somos números, no somos nombres. Somos conceptos, somos invisibles y muy ruidosos... Buh!

miércoles, 1 de febrero de 2012

El eje


A menudo la sociedad nos vende la idea de que para alcanzar tus sueños has de ser diferente. Estoy de acuerdo en la esencia del mensaje, pero no en su envoltorio. Resulta hipócrita cuando observas que realmente querían decir “se tan diferente como el resto”.

Una de las leyes de la percepción dice que si los elementos de un conjunto poseen una misma característica (ya sea su forma, su color, la distancia a la que se encuentran entre ellos…) salvo uno, toda nuestra atención recae en él. Esa pequeña parte se convierte en el eje, en la excepción.

Cuando dicha excepción entra en juego, también lo hace la razón. Tratamos de clasificarlo y etiquetarlo, de entender qué causa produjo dicho efecto, cual es su origen. Si obtenemos respuesta y revela desprecio, lo desterramos. Si obtenemos respuesta y revela admiración, levantamos imperios sobre él. Si no obtenemos respuesta… es cuando aparece el problema.

Lo realmente único posee una magia indescriptible, indefinible, sólo ES. Y siendo todos nosotros niños que juegan a ser mayores como somos, egos sobredimensionados ilusionados con la idea de que podemos llegar a comprender el porqué de todo, no lo podemos dejar sin juzgar. Vivimos obsesionados con que todo ha de ser bueno o malo, adorable o despreciable, inocuo o temible… Somos vagabundos enfermizamente preocupados porque no nos roben un simple cartón manchado de orina. La seguridad ante todo, que no nos quiten lo nuestro, que no cambien nuestro mundo. Aunque sea un gran montón de mierda y nos estemos ahogando en él, diremos “no gracias”.

Y es lo indefinible quien tiene la clave de la evolución, del cambio. Es la llave de la esperanza. Pero ralentizamos nuestro progreso al desconfiar, al tratar de suprimir algo por no ser capaces de entenderlo. Nos culpamos por no ser dioses, nos consolamos despreciando a quien puede serlo. Acabamos atacando lo que más secretamente admiramos, creyendo ciegamente que su destrucción o negación nos beneficia, y en realidad si dejáramos llevar nuestra propia existencia como un intercambio de influencias creceríamos todos como conjunto. Y egoístamente hablando, también creceríamos individualmente. Aunque sólo fuera por beneficio propio, deberíamos liberarnos.

Ellos te dicen “se diferente”, yo te digo “SE TU MISMO”.